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¿Cómo se debe actuar en caso de inundaciones?

La prevención y gestión del riesgo ante inundaciones implica la necesidad de desarrollar distintas líneas de actuación. Unas dirigidas a la aplicación de medidas directas de prevención y protección, tales como obras de corrección y contención, y otras dirigidas a la aplicación de medidas de planificación ante la eventual ocurrencia de situaciones de emergencia.

Debido a su velocidad e imprevisibilidad, las inundaciones repentinas son extremadamente peligrosas para la seguridad de las personas y, en concreto, para la seguridad vial.

Imágenes de vehículos desplazados por fuertes torrentes de agua se han convertido en habituales cada año en nuestros televisores. También cada año nos encontramos con la perdida de personas que circulaban en el interior de sus vehículos al verse sorprendidas por estas tormentas y que no pudieron hacer nada. A veces, quizá, porque no supieron qué es lo que debían hacer. Y usted, si está en el interior de un vehículo y se ve sorprendido por una riada, ¿sabría cómo actuar?

Le damos una serie de consejos acerca de lo que se debe hacer y lo que se debe evitar en caso de inundación cuando viaja en su vehículo.

Antes de salir de viaje

La información acerca de los imprevistos que podemos encontrarnos en nuestra ruta es vital antes de emprender un viaje. Consultar la información del tráfico podrá hacer que optemos por evitar transitar por determinadas zonas en las que se prevé que lluvias torrenciales hagan acto de presencia. De Perogrullo es decir que, ante condiciones meteorológicas que puedan originar peligros durante la conducción, la mejor opción siempre será evitar los desplazamientos que comprometan nuestra seguridad.

Evitar la situación de peligro

Dentro de un vehículo, lo prioritario será ponernos a salvo, alejándonos del lugar por el que pasa la corriente o de zonas que pudieran inundarse, a la vez que se busca un lugar elevado que aporte seguridad.

Posiblemente, la peor decisión que puede tomarse en una inundación repentina es conducir el vehículo a través de aguas de profundidad desconocida. Los vehículos pueden comenzar a deslizarse con solo unos centímetros de agua y siempre debe tenerse en cuenta que es fácil juzgar mal la profundidad del agua acumulada, especialmente de noche, cuando las luces del automóvil reflejan sobre la superficie del agua y se pierde toda referencia de profundidad. Lo que puede parecer un simple charco quizá tenga varios palmos de profundidad, suficiente para entrar dentro del motor del vehículo y dañarlo severamente o, incluso mucho peor, si el agua avanza con velocidad podría arrastrar el vehículo con sus ocupantes dentro. El agua acumulada, además, no permite ver otros elementos, como piedras, ramas de árboles, tapas de alcantarilla o incluso otros vehículos sumergidos en el agua estancada. La superficie del agua, en síntesis, tiene la misma forma, pero no seremos capaces de predecir qué es lo que hay bajo esa superficie.

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